¿Estás Cometiendo Uno de Estos Crímenes a Tu Primera Sesión?

Tu nuevo cliente entra, llena el papeleo, firma la póliza de cancelación, se ejercita y dice: “Gracias, lo voy a pensar”. Luego se dirige a la salida y nunca vuelves a saber de él. Las primeras sesiones de Pilates son como las primeras citas. La mayoría parece bastante bien al principio, pero muchas de las primeras citas son solo eso, primeras citas. No todas llevan (afortunadamente) a una segunda cita o más. Pero cuando se refiere a nuestro negocio de Pilates nos gustaría que la mayoría de los clientes de primeras sesiones se convirtieran en clientes de por vida. Después de todo, si no lo hicieran, ¿cómo tendríamos un negocio de Pilates saludable y sostenible?

Regresemos a la analogía de la primera cita por un segundo. Como estamos súper emocionados con la mayoría de las primeras citas, salimos pensando que fueron sensacionales y esperamos una llamada de regreso; luego, cuando no la recibimos, empezamos a examinar la cita, recordamos las conversaciones y el lenguaje corporal y nos damos cuenta de cuántas “banderas rojas” había allí; y muchas veces terminamos agradecidos de que la otra parte haya perdido nuestro teléfono. Pero cuando se refiere a nuestro negocio de Pilates, nosotros somos la parte que necesita que se enamoren de ella. Si un cliente no disfruta su primera sesión o cita con nosotros, entonces no tendremos una segunda cita o futura relación de Pilates con ellos. Y eso significa que tendremos que volver a empezar todo otra vez con el siguiente cliente potencial, quien puede no aparecer mañana o incluso la próxima semana.

Al término de la sesión estamos esperanzados y esperamos que el nuevo cliente compre nuestro gran paquete y firme por dos o tres sesiones por semana, en lugar de eso recibimos algunas objeciones: están demasiado ocupados para venir o peor, tienen que pensarlo.

Entonces, ¿qué sucedió? ¿Qué señales de alerta enviaste? ¿Qué no entendió el nuevo cliente? ¿Por qué no se enamoró lo suficiente como para hacer Pilates contigo?

Pilates es algo de lo que nosotros los maestros nos enamoramos al primer cien (al menos así me pasó a mi), pero la mayoría de los clientes no se van “enganchados” con Pilates; ellos conectan contigo y con lo que estás ofreciendo y luego, con el tiempo se enamoran de cómo los hacen sentirse los Pilates contigo. La presión realmente está sobre ti, sí en ti; el instructor que conecta a este nuevo cliente contigo para que regresen.

Si al final obtienes un “Necesito pensarlo”, en realidad están diciendo que necesitan pensar si les gustaste tú o tu estudio lo suficiente como para regresar. Sé que esto puede sentirse súper duro, pero es verdad y te da a ti todo el control.

En mi curso y taller “Convirtiendo a clientes primerizos” cubro todas estas cosas que debes hacer para sacudir el mundo de los nuevos clientes de Pilates y mantener el control sobre quién se convierte en un cliente para toda la vida. Pero mientras, checa la lista que viene y mira si estas dejando caer alguna de estas “banderas rojas” mientras le das clase a un cliente nuevo:

  • Hablas mucho
  • Corriges demasiado
  • Tratas de arreglar todo
  • Olvidas sus metas (o nunca llegaste a sus metas)
  • No conectaste con el clientes las razones para hacer Pilates contigo
  • Te cruzaste de brazos
  • No tuviste contacto visual
  • Diste una clase de rutina que puedes hacer con los ojos cerrados
  • Trataste de hacerlos “entender” los Pilates
  • Te sentaste
  • Tenías el teléfono cerca
  • Los apuraste porque llegaba tu próximo cliente
  • Les dijiste que no hacer en lugar de qué hacer
  • Les diste demasiados ejercicios
  • Les trataste de demostrar cuánto sabes y les diste ejercicios para los cuales no estaban preparados
  • Pasaste más tiempo explicando el ejercicio que haciéndolo
  • Dijiste “bien” después de cada ejercicio

Frecuentemente es difícil saber que fue “mal” en una primera sesión, quiero decir, mientras estamos ahí no somos capaces de ver con la perspectiva de alguien de fuera, qué es lo que estamos haciendo para “matar” la conversión en la primera sesión; pero no te preocupes, tengo ayuda para eso.

  1. Ten a alguien que observe tu próxima primera sesión. ¿Que vieron que hiciste en demasía?
  2. Contáctame aquí y yo te observaré dando clase o te daré tips sobre qué hacer en tu próxima primera sesión.
  3. Toma aquí mi curso Cliente Primerizo.
  4. Escribe todas las increíbles razones por las que hacer Pilates contigo vale la pena y qué sentimiento quieres que se lleve el cliente.

¿Cuándo tienes a tu próximo cliente primerizo? ¿Qué quieres que se vayan pensando? ¿Por qué deben hacer Pilates contigo? Si tienes las respuestas a estas preguntas y puedes abandonar los “crímenes” mencionados, estás en camino de convertir a más clientes primerizos en clientes de por vida.

Comparte esta lista con tus maestros o comenta los “crímenes” que han encontrado. La mayor cantidad de clientes primerizos convertidos a clientes de por vida, la mayor cantidad de personas que obtendrán los beneficios de los Pilates en sus cuerpos. ¡Y eso es lo bueno!

Estoy muy emocionado de compartir con ustedes mi libro “Lucrativo Pilates: Todo menos ejercicios” como un libro electrónico a mediados de noviembre de 2017. Puede encontrar el libro aquí.

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